Cada Ser Humano es un Templo

Efectivamente, somos Tempos de Dios Creador. No conocemos, creo que a mucha distancia luz, nuestros propios cuerpos Físicos.

Cada vez, no es que tenga la sensación, sino que tengo la convicción, de que mi Cuerpo Físico es algo dotadode grandes maravillas, maravillas las cuales desconozco en su gran parte. Pero esto nos pasa a todos. Empezar a ser consciente de que habitamos un Templo es el primer paso para dar-Nos cuenta de que, realmente, no conocemos absolutamente nada de Él (con mayúsculas). Aunque tenemos la”sensación” a cada instante de nuestra vida de que somos una unidad, esto no es cierto.

De hecho nuestro cuerpo es la Antena, el Filtro, el Receptor, el Emisor, el Transmisor y muchas otras cosas más que ignoro. Él Pertenece por completo a Nuestra Madre, obedece a sus codificaciones: cada Ser Creado con las suyas propias, puede ser vegetal, animal o mineral –esas grandes baterías desconocidas, y quién sabe si con Alma también porque son puros almacenes ignorados–.

Cuando sentimos o “padecemos” la partición interna de hacer o no hacer, con un sentimiento de terrible desequilibrio. Desequilibrio que por otra parte conocemos que dará su fruto-resultado: nuestro Cuerpo es el encargado de ello. Por ejemplo, cuando decidimos no hacer algo que deberíamos de hacer, de forma inmediata, o en el transcurso del día, al día siguiente padecemos algún tipo de trastorno físico. Esto, naturalmente, lo achacamos siempre a cosas externas: “Me he resfriado”, “Me duele la cabeza”, “Tengo mal el estómago”, “Me duelen las muelas”, “Me duele una pierna”, “Me duele la espalda”… en fin, toda una retahíla a la cual no hacemos caso y que va petrificando en nuestro organismo. Sí, nuestro cuerpo es el encargado de almacenar cada malestar que padecemos y del cual no hemos querido-ni-deseado-saber cuál es el origen de tal o cual in-disposición (transitoria al principio).

A medida que vas afinando en tus percepciones y vas separándote de tu cuerpo en el cual estás alojado, vas viendo y percibiendo con meridiana claridad que “tu cuerpo” te responde, sin necesidad de que seamos “conscientes”, de que hacemos bien o mal. Un ejemplo lo podemos tener con lo que ingerimos. En mi caso, es mi cuerpo el que, sabiamente, sabe cuándo lo que le he dado, aunque sea en pequeña cantidad (no suelo comer abundantemente ni estatutariamente), es no sólo beneficioso, sino que es totalmente Natural. Sí, he logrado (quizás sin quererlo conscientemente) establecer este lenguaje con mi propio cuerpo. Por eso sé que las cosas no van bien, que no hago bien o que debiese de haber hecho esto o lo otro… o que no debo de encerrarme en la “negrura” de la desesperación, de las penas, de la desconfianza, de los malos o negativos pensamientos… porque mi cuerpo, ya sé que me dará su propio toque de atención. A veces es al contrario: cuando estoy recibiendo como una “antena” malas vibraciones externas que intentan romper mi aura de Equilibrio, soy consciente de ello y automáticamente me pongo a revisar de dónde pueden proceder no sólo ya esas malas vibraciones, sino que procuro que no me desequilibren en la manera en que pueda entender que debo de hacerlo en ese momento. Si sientes cansancio momentáneo, entonces descansa un rato. Si sientes que estás alterándote o que te estás llenando por instantes de agresividad o de energía no bien controlada o canalizada, entonces suspende lo que estás haciendo… suspende incluso tus pensamientos, porque los pensamientos son las CADENAS DE LAS MALAS COSAS QUE NOS INVADEN Y QUE TERMINAN POR DESTRUIRNOS. Con las cadenas perniciosas de malos pensamientos lo que hacemos es mantener en alto las malas vibraciones: éstas nos van minando, taladrando hasta que se hacen huecos en nuestra aura, en nuestro Cuerpo, en todo nuestro Estado Físico, Mental y Espiritual. Es preciso parar, frenar para que las energías negativas no terminen por hacer de nosotros los verdugos de las malas cosas que, finalmente, habrán rasgado nuestra aura y por donde no sólo nos vamos a sentir indefensos sino que vamos a ser pasto de CUALQUIER COSA.

APRENDAMOS A dividirnos para ser UN@. Agradece cada día a tu Cuerpo el que te de la oportunidad de vibrar-Vivir en este plano, en este tiempo. Agradéceslo. No lo obligues con cosas realmente nefastas: ya puede ser el dominio y la doblegación del mismo: no creas que porque vayas al gimnasio cada día a meter gramos a tus músculos o que vayas por ahí a correr con el premio de la droga posterior que te va a dar tu cuerpo, no por el esfuerzo hecho, sino para suprimir el dolor al que lo sometes. Sé consciente de todo lo que puedes hacer sin sobrepasar el límite. Salvo que tú y tu Cuerpo estéis en una para Algo en concreto, las consecuencias, a la corta o a la larga, serán más que nefastas.

No obligues a tu cuerpo a consumir SUSTANCIAS ajenas a él por el simple hecho de que tú te sientes evadid@ de él: esto es UNA NEGACIÓN DE TU CUERPO, DE TU EXISTENCIA: NO DESEAS VIVIR EN TU CUERPO PORQUE ESTE MUNDO NO TE ES DESEABLE. Entonces no hagas responsable a tu Cuerpo de mal vivir en un mundo que no deseas. Simplemente sé CONSCIENTE de lo que Eres: atraviesa con Sabiduría el Lenguaje Mudo pero palpable con el que te habla ABSOLUTAMENTE TODO.

Sí, tu cuerpo, nuestro cuerpo es algo más que eso: un Cuerpo. Aprende a escucharlo. Aprende a sentir lo que él te transmite. No cierres su puerta con drogas y medicamentos: ESCUCHA LO QUE TRATA DE TRANSMITIRTE. A veces tan sólo quiere decirte, incluso, que debes de HACER COSAS que no te atreves a hacer o que por vagancia o por negación (tu lado indolente negativo que te lleva al vacío de la existencia) no vas a hacer. Entonces, no te preocupes: TIENES LA RESPUESTA DE TU CUERPO MÁS QUE ASEGURADA. Y con el tiempo, en breve o corto o mediano plazo, tranquil@ sabrás lo que has estado haciendo con él.

Incluyo en todo esto las nefastas costumbres de “comer” y “beber” cosas no sanas. Sabemos que comemos más que cosas: sustancias alteradas. Desgraciadamente hoy es difícil que una patata sea eso: una patata; que un tomate sea eso: un tomate… y así demasiadas cosas… si encima vivimos subyugados en la “mala creencia y praxis” de ingerir carnes, sus derivados y descompuestos… así como bebidas nada sanas, todas edulcoradas-adulteradas… entonces, ¿te vas a extrañar de que en determinado momento tu cuerpo diga ¡Basta ya!?

La Salud viene no sólo por comer “sano” sino por comer lo preciso y cuando nuestro cuerpo, realmente lo precise. No hay que comer grandes cantidades, eso de primer plato, segundo plato y postre no sólo es una aberración sino algo que va ligado TOTALMENTE AL EGO. Claro desprendernos de todas estas malas praxis es costoso… muy costoso. Pero seguro que muchos lo habéis logrado o casi logrado. No hace falta que por “cultura” por la mañana te desayunes un “bocata”: si tienes hambre incluso puedes desayunarte las lentejas que te dejaste por la noche. No hace falta que comas tres cuatro veces al día: esto es sólo exceso y porquería que sólo tratan de acallar TU EGO: no tu cuerpo; él no lo necesita en absoluto. Es más cuando aprendemos a comer estrictamente lo necesario no sólo dejamos de engordar y tener enfermedades sobrantes, sino que tenemos nuestra Antena más Limpia y podemos contemplar con maravillosa sensación de que cualquier nota que venga desde tu “cuerpo” la vas a poder ir analizando cada vez con mejor y mayor nitidez.

Aprender a ser “escasos” y humildes con la Vida no sólo va a ayudarte a ti sino que va a ayudar a la Madre, va a salvar la vida de millones de seres vivos (los cuales han tratado de inculcarnos su inferioridad), va a también a ayudarte a que seas CONSCIENTE de que hay millones de seres Vivos humanos, animales y vegetales que están pasando por TERRIBLES NECESIDADES. Esto también te va a llevar a ser consciente de tu propia Misericordia. Va a ir desapareciendo toda podredumbre de tu Existencia para llegar a ver con meridiana claridad a través de tu Propia Vida.

Salid fuera a la calle a pasear, hablad con “desconocidos”, saludad a la gente, aprended a mirar el Cielo, aprended a fijaros en cada árbol que os encontréis, saludadlo mentalmente, enviadle vuestro saludo. También podéis saludar sin palabras a todos los seres que vayáis encontrando en vuestro camino. Empezad a bendecir a todos los seres con los que os encontáis CADA DÍA. Salid, pasead, andad, ayudad a los demás porque hay infinidad de formas de hacerlo. Repartid aquello en lo que sois ricos: si tenéis bienes materiales haced partícipes de ellos a los demás. Si sois ricos en bondad, ésta se derramará en cada cosa que hagáis o con quien os relacionéis. No tengáis nunca vergüenza de ser SERES HUMANOS: ESTE ES EL PRIMER PASO HACIA LA UNIDAD, HACIA EL GRAN CAMBIO. Ése que muchos esperaban que milagrosamente viniese del cielo en un plis-plás… NO AMIGOS, NO: EL MILAGRO LO TENEMOS QUE HACER NOSOTROS, sino, no sólo no habrá milagro, ni siquiera un Apocalipsis, sino más bien, lo que vendrá en corto o mediano plazo será un HOLOCAUSTO.

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